¿Qué son las bacterias multirresistentes y por qué son peligrosas?

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¿Qué son las bacterias multirresistentes y por qué son peligrosas?

¿Qué son las bacterias multirresistentes y por qué son peligrosas?

¿Cómo sería volver a vivir en un mundo donde un simple corte podría tener consecuencias letales y los procedimientos más comunes podían ser muy arriesgados por las infecciones que se generaban? Esa idea que parece sacada de un libro o una película de ciencia ficción puede ser una realidad, si las bacterias resistentes a los medicamentos siguen en aumento.

La OMS estima que, si no se controlan, podrían causar 10 millones de muertes al año en el 2050, con un efecto catastrófico en la economía mundial, con un coste de más de 100 millones de dólares.

Por lo anterior, la OMS en el 2017 publicó una lista de bacterias que necesitan nuevos antibióticos urgentemente, debido a su alta resistencia a los medicamentos y a lo peligrosas que son para la salud humana. En ella se pone de relieve, especialmente, las bacterias gramnegativas o multirresistentes, conocidas por la capacidad innata de encontrar nuevas formas de resistir a los tratamientos y pueden transmitir material genético que permite a otras bacterias hacerse resistentes.

Esta lista que crece cada vez más y que hace que hoy la resistencia antimicrobiana sea un problema de salud pública, calificado en el 2020 por la misma OMS dentro de la lista de “problemas sanitarios urgente de dimensión mundial”.

La industria farmacéutica ha dado respuesta a este llamado con la formación de AMR Action Fund. Una colaboración de más de veinte compañías biofarmacéuticas, que tienen como objetivo llevar 2 a 4 nuevos antibióticos a los pacientes para el 2030. A través de AMR Action Fund la industria farmacéutica ha unido fuerzas con filántropos, bancos de desarrollo y organizaciones multilaterales, con el fin de fortalecer y acelerar el desarrollo de antibióticos.

¿Cuáles son estas bacterias?

La escogencia de estos patógenos prioritarios inicialmente fue hecha por la OMS en colaboración de la División de Enfermedades Infecciosas de la Universidad de Tübingen (Alemania), mediante una técnica de análisis de decisiones de múltiples criterios desarrollada por un grupo de expertos internacionales.

Los criterios para incluir las bacterias en la lista fueron:

* El grado de letalidad de las infecciones que provocan.
* Si el tratamiento requiere hospitalización.
* La frecuencia con la que se presenta la resistencia a los antibióticos existentes.
* La facilidad con la que se transmiten entre animales, de animales a personas y entre personas.
* Si las infecciones que provocan pueden o no prevenirse.
* Cuántas opciones terapéuticas quedan.
* Si se están investigando y desarrollando nuevos antibióticos para las infecciones que causan.

Esta lista se divide en tres categorías de acuerdo con la necesidad en que se requieren los nuevos antibióticos: prioridad crítica, alta o media.

El primer grupo agrupa las bacterias multirresistentes que son peligrosas en hospitales, residencias de ancianos y en pacientes que necesitan ser atendidos con dispositivos como ventiladores y catéteres intravenosos. En este grupo se encuentran bacterias que pueden provocar infecciones graves y a menudo letales, como infecciones de la corriente sanguínea y neumonías.

En este grupo se encuentra Acinetobacter baumannii resistente a carbapenémicos, que es clasificada como uno de los seis más importantes microorganismos gramnegativos multirresistentes a nivel mundial. Causa infecciones, principalmente adquiridas en las hospitalizaciones, que comprometen pulmones, sangre e infecciones posquirúrgicas.

Los niveles de segundo y tercero de la lista (prioridad alta y media) corresponden a las bacterias que tienen una farmacorresistencia creciente y provocan enfermedades comunes como la gonorrea o intoxicaciones alimentarias por salmonella.

En el grupo de prioridad alta, se encuentra enterococcus faecium resistente a Vancomicina, esta bacteria es responsable de infecciones como endocarditis, infecciones urinarias e intraabdominales, asociadas a peritonitis terciaria. Un ejemplo de bacteria que pertenece al tercer grupo es streptococcus pneumoniae con susceptibilidad disminuida a la penicilina, está asociada a infecciones como la otitis, sinusitis, neumonía y meningitis adquirida en la comunidad.

¿Cómo se puede prevenir la resistencia antimicrobiana?

Estas bacterias multirresistentes ya existen, y la industria biofarmacéutica está trabajando por crear nuevos antibióticos para tratarlas. Sin embargo, el futuro depende no solo de ellos, sino de todos, ya que esta resistencia se acelera con el uso indebido de estos medicamentos y con la deficiencia de la prevención y control de infecciones. Según la OMS, se pueden adoptar medidas en todos los niveles de la sociedad para reducir el impacto y limitar su propagación:

* Tomar antibióticos sólo cuando lo prescriba un profesional de la salud certificado.
* No solicitar antibióticos si el profesional de la salud dice que no es necesario.
* No utilizar antibióticos que le hayan sobrado a otros.
* Prevenir las infecciones lavándose las manos frecuentemente, preparando los alimentos en condiciones higiénicas, evitando el contacto cercano con enfermos, evitando tener relaciones sexuales sin protección y tener las vacunas al día.
* El personal de la salud puede prevenir infecciones limpiando adecuadamente sus manos, el instrumental y su entorno.
* Los médicos pueden prescribir y dispensar antibióticos solo cuando sean necesarios.
* El personal de la salud puede notificar infecciones resistentes a los antibióticos a los equipos de vigilancia.
* Informar a los pacientes sobre cómo tomar los antibióticos correctamente y el peligro de su uso indebido.
El sector agrícola también debe estar informado y usar los antibióticos de forma correcta:
* Administrar antibióticos a los animales únicamente bajo supervisión veterinaria.
* No usar antibióticos para estimular el crecimiento ni para prevenir enfermedades en los animales sanos.
* Vacunar a los animales para reducir las necesidades de antibióticos.
* Fomentar y aplicar buenas prácticas en toda la cadena de producción de alimentos de origen animal y vegetal.
* Fomentar la seguridad biológica en granjas para prevenir infecciones.

En resumen

El mundo necesita antibióticos para contrarrestar la aparición de bacterias gramnegativas, sin embargo, detener la aceleración de la resistencia antimicrobiana depende de muchos sectores de la sociedad: de los gobiernos al crear políticas públicas que eduquen a la población en general, y la generación de inversión sostenible para la producción de nuevos antibióticos; del personal de la salud, al seguir los protocolos del uso de estos medicamentos en sus tratamientos y en la educación de sus pacientes; la industria farmacéutica al seguir trabajando en investigación y producción de nuevos tratamientos, y de todos, al informarnos sobre la prevención de infecciones y el uso correcto de los antibióticos.

Fuentes

Antimicrobial resistance is the next battle

Patógenos multirresistentes que son prioritarios para la OMS

Infecciones causadas por bacterias gramnegativas multirresistentes: enterobacterias, Pseudomonas aeruginosa, Acinetobacter baumannii y otros bacilos gramnegativos no fermentadores
Resistencia a los antibióticos

Antibiotic resistance in the patient with cancer: Escalating challenges and paths forward

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