Se presentaron los resultados del Estudio BCI en Chile

El pasado 10 de mayo, en un encuentro organizado por la Cámara de la Innovación Farmacéutica de Chile, (CIF) se presentó el estudio Biopharmaceutical Competitiveness and Investment (BCI) Survey 2017.

El BCI Survey o Encuesta de Competitividad e Inversión Farmacéutica 2017, elaborado por la consultora internacional Pugatch Consilium, por encargo de PhRMA y FIFARMA, evaluó 31 de los mercados farmacéuticos más grandes y activos del mundo, cinco de ellos en América Latina. En su 4ª versión, incluyó por primera vez a Chile, país que alcanza una ubicación muy destacada dentro del grupo de mercados emergentes, siendo precedido por Singapur, Israel, Taiwán y Corea, y liderando posiciones en Latinoamérica.

El estudio reafirma que el entorno normativo importa”, indicó el especialista Daniel Coriat, director de Pugatch Consilium. “El índice no solo revela cuales economías son más o menos competitivas en el sector biofarmacéutico, sino que también provee fórmulas para crear entornos atractivos a la inversión extranjera. Los mercados que han implementado políticas económicas y normativas favorables al sector farmacéutico en las 5 áreas cubiertas por el BCI – como por ejemplo Singapur que ha tenido en los últimos años progresos significativos especialmente en las áreas regulatorias y de protección a la propiedad intelectual y con un puntaje de 87% en el índice del BCI – han hecho que los ejecutivos que operan localmente tengan un alto grado de confianza y sean propensos a expandir sus operaciones, a pesar del tamaño reducido de estas economías.”

Chile y América Latina en el ranking

Según el informe LATAM, que evaluó a 11 países de la región, Chile obtuvo el puntaje más alto, (con un puntaje de 69.4%), debido a que según, la percepción de los ejecutivos, se han implementado políticas económicas y normativas coherentes, con una clara visión de largo plazo de convertirse en centro de innovación farmacéutica.

Los encuestados otorgaron una calificación alta al entorno de los estudios clínicos en Chile, por su buena infraestructura de CROs (Contract Research Organizations) y un proceso de aprobación simplificado, aunque consideran que los principales hospitales y clínicas deben aún desarrollar o mejorar sus centros de investigación clínica.

 

Los ejecutivos califican positivamente el entorno regulatorio, señalando los altos estándares relacionados con el registro de productos farmacéuticos, y celebran que Chile cuente ya con una autoridad regional acreditada de nivel 4 de la OPS/OMS. Sin embargo, estiman que los cambios regulatorios en materia de ensayos clínicos incluidos en la Ley Ricarte Soto (continuidad de tratamiento y responsabilidad sin causalidad directa y a todo evento) introducen incertidumbre importante, que afectara la inversión en investigación clínica en el país.

“Esta ubicación confirma el potencial que tiene nuestro país para desarrollar un polo de clase mundial en el área de la biomedicina y la exportación de servicios globales asociados a la Salud, contribuyendo a la diversificación productiva e inserción internacional de Chile en actividades más intensivas en conocimientos e innovación”, señaló Jean-Jacques Duhart, vicepresidente ejecutivo de CIF. “Éste es el camino que han seguido numerosos países altamente desarrollados, y más recientemente países emergentes como Israel y Singapur. Dichos países han potenciado sus servicios e industrias ligadas a la Salud, como un motor de dinamismo e innovación y uno de los ejes para incorporarse a las economías del conocimiento, además de generar enormes beneficios para la atención de los pacientes y la salud de sus poblaciones”.

El aumento en la esperanza de la vida de los colombianos es atribuible, en una porción significativa, a la incorporación de tecnologías en salud innovadoras

La esperanza de vida de los colombianos aumentó en 5,9 años entre 1990 y 2015 y, según un estudio realizado por el profesor Frank Lichtenberg de la Universidad de Columbia, ese incremento se debe principalmente a las mejoras en el acceso a tecnologías de calidad.

La investigación divulgada durante el evento conmemorativo de los 60 años de la Asociación de Laboratorios Farmacéuticos de Investigación y Desarrollo (Afidro), en el Centro de Convenciones Ágora de Bogotá, también reveló que un incremento del 10 por ciento en el número de medicamentos lanzados genera una reducción del 3.9 por ciento en los años de vida potencialmente perdidos de personas menores de 55 años, después de tres años de su entrada al mercado.

En lo relacionado con enfermedades como el cáncer, el investigador encontró que la cantidad de años de vida potencial perdidos por esta enfermedad, antes de los 65 años, está inversamente relacionada con la cantidad de medicamentos para tratar el cáncer que se hayan lanzado cuatro años antes.

De hecho, de acuerdo con el doctor Lichtenberg, 10 años de innovación farmacéutica en el país redujeron el número de años de vida potencialmente perdidos por todas las causas naturales antes de los 70 años en 142,318 (años de vida) en el 2013.

Pero el impacto de la innovación no se limita únicamente a años de vida, el investigador encontró que el ahorro estimado en el gasto en nuevos medicamentos utilizados por año de vida en menores de 70 años, derivado del uso de medicamentos, es de 4,734 dólares en Colombia.

“Los nuevos medicamentos lanzados en Colombia resultaron muy costo-efectivo, la evidencia sugiere que la entrada de estos medicamentos reduce otros costos médicos e incrementa la productividad. Entre el 2006 y el 2012, el lanzamiento de nuevos medicamentos redujo el número de procedimientos médicos en el 2015 en un 13.9%. El crecimiento en el número de procedimientos médicos realizados tiene una correlación inversa con el crecimiento en el número de medicamentos lanzados de 2 a 3 años antes”, explicó el profesor Lichtenberg, durante el evento.